Muchas veces la diferencia entre un buen final y una complicación grave es el tiempo de reacción. Reconocer las señales de urgencia te ayuda a actuar rápido.
Señales que no pueden esperar
- Dificultad para respirar o respiración muy agitada
- Vómitos o diarrea persistentes, sobre todo con sangre
- Abdomen hinchado y duro (frecuente en perros grandes)
- Convulsiones o pérdida de conocimiento
- Imposibilidad de orinar, sobre todo en gatos machos
- Golpes, caídas o accidentes de tránsito
- Sospecha de intoxicación (comió veneno, chocolate, un medicamento)
- Decaimiento repentino o encías muy pálidas
Qué hacer mientras llegás a la clínica
Mantené la calma: los animales perciben el nerviosismo. Movilizá a tu mascota con cuidado, envuelta en una manta si hace falta, y evitá darle comida, agua o medicación sin indicación profesional.
Comunicate antes de salir
Si podés, escribinos por WhatsApp o llamá antes de venir: nos preparamos para recibirte y te damos indicaciones para el traslado. Contamos con guardia para urgencias fuera del horario habitual.
Ante la duda, siempre es mejor consultar. Una llamada a tiempo puede salvarle la vida a tu compañero.